Un buen nadador sabe que el talento no lo es todo para ganar una carrera. Atletas elite dedican horas y horas de sus entrenamientos a una sola cosa: el trabajo de técnica dentro del agua. De esta manera, se aseguran de ser lo más eficiente posible al momento de una competencia, a prevenir lesiones en los entrenamientos y a mejorar su nivel constantemente.

Cómo puede uno mejorar la técnica de nado? Existen diferentes formas y variantes de ejercicios que funcionan como apoyo a los cuatro estilos tradicionales de natación: crol, dorso, mariposa y pecho. El trabajo de cada uno de estos ayudar a realizar más trabajo con menos gasto de energía y a utilizar los músculos y las condiciones de una alberca para ser lo más rápido posible.

Primero que nada, un nadador debe de ser constante y disciplinado en sus entrenamientos. Esto es, mantenerse en contacto con el agua y realizar ejercicios de fuerza y resistencia fuera de ella. Rutinas de gimnasio o entrenamientos funcionales, yoga, running y levantar pesas puede ayudar a que tus músculos y articulaciones tengan la flexibilidad y fuerza necesarias para el trabajo acuático. As que se recomienda, si es que empiezas a nadar de 3 a 5 veces por semana, complementar tus entrenamientos con ejercicios en tierra.

Una vez que hemos aprendido algún estilo de nado, es momento de perfeccionarlo. Para esto, se utilizarán ejercicios como nadar usando una tabla para mejorar la patada y el uso de pullboys y arrastres para aprender a deslizar los brazos sobre el agua. Una técnica común para principiantes es el uso de aletas y paletas en manos y piernas para mejorar la manera en que se mueve el cuerpo.

Contar brazadas a lo largo de la alberca también auxilia para mantener un ritmo constante a lo largo de un entrenamiento. De igual manera, la técnica de los brazos y manos se mejora acelerando el ritmo de los mismos y conteniendo la respiración por más tiempo; respirar cada 3,5 o 10 brazadas mejora no solo la capacidad pulmonar, sino el deslizamiento del cuerpo en el agua.

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La velocidad es un factor clave a trabajar si uno nada distancias cortas o sprints. El método de repeticiones sobre tiempo nos ayudar a estimular nuestro organismo y mejorar el ritmo de nado. Por ello, es común que cada cuando, se incluyan entrenamientos con 10 series de 50 metros cada sesión, al igual que una sesión larga o aeróbica.

Como se mencionó, la forma no lo es todo. La postura de la cabeza y el torso en el agua influyen mucho cuando se busca mejorar la técnica. Cómo podemos entrenar esto? Debemos de cambiar la manera en que se mueve nuestro cuerpo para adaptarlo mejor al agua: nadar con puños cerrados o la cabeza fuera (como trabajando en aguas abiertas), procurar respirar por ambos lados y el nado subacuático son de mucha ayuda para crear noción corporal.

Con todo esto, la mejor manera de hacernos mejores en el agua, es con la práctica constante.

Written by Andrea González
Taekwondoín por más de 15 años, ex-seleccionada nacional y amante del deporte en todas sus formas. Es licenciada en Ciencias de la Comunicación y estudia una maestría en Gestión Deportiva en la universidad La Salle Bajío. Ha pasado por el triatlón, maratones y actualmente es Coach de CrossFit y CrossFit Kids en León.